Estrategias discontinuas… desarrollo desestructurado. Por Javier Lobato.

La cuestión de la falta de apoyos endémica a las causas que sirvan al desarrollo de las poblaciones son de las pocas cuestiones que se resuelven con «lo que diga el partido». Da igual que seas un estandarte de tu comarca para el partido de turno que más pierde con el silencio. La clave y la posibilidad, está en la falta de cohesión, en la ausencia del amor a la patria chica.

 

El tres en raya de los «estrategas» Local, comunidad y gobierno central… Con la ficha del centro, llamémosla «PSOE». Durante 36 años… distintas piezas se enmarcaron en las esquinas oportunas, siendo el partido que ocupa el espacio central,  el que nos ocupa como autonomía… ganador de muchos «epicentros» y que no ha resuelto nada en materia de demandas históricas. Es decir, revertir el agravio comparativo con comunidades «españolistas». Donde la patria grande se preña de inversión y nace infraestructura.  Si hablamos de infraestructuras, el nacionalismo autonómico, mueve ficha en tableros con menos paternalismo y más ¿Tú quieres dormir en Moncloa?
Entonces, quiero mi tierra como los chorros del oro. Son las dos formas de encarar un mismo tablero, jugar al tres en raya para tener los tres gobiernos bajo un mismo color o ser la pieza que se coloca pensando en tú comunidad.

Pero en el énfasis de oportuno efecto que quiero dar al artículo, en ese preciso «bon cop de falc» espero que todos recordemos […] El truco del comisionista, ese concreto instante en el que creer dependía solo de ver y no vimos más que ruido entre las sombras, un rumor en la memoria que se desoirá, un lamento de voces tenues que tan solo el tiempo amplificará. Cuando decimos contra el narcotráfico empleo. También reivindicamos la lucha contra otros tráficos y otras lacras. El oportunismo y la mentira, la influencia y el demérito que sufrimos como pueblo cada vez que somos menos que otros pueblos.

De las promociones que escuchaste, las nuevas cuarentenas en nuestros zapatos, no es cuestión de ser más inteligente o descreído. Es la necesidad de hacerles ver que tenemos memoria, de hacerles entender que sabemos su historia y que solo tenemos una vida. Cuando se habla de un siglo sin tren, hablamos de miles de vidas en una comarca tan necesitada, hablamos de políticos nefastos, de políticas de desarrollo ineficaces y de miles de votos yéndose por el sumidero del reformismo. Y es que… Teruel existe, Andalucía aún no.

«Irribarre bat», debemos decidir que extraer de la conclusión, enumerar las preguntas que nos hicimos y argumentar sobre las respuestas que buscamos. Elegir el papel de pared del laberinto y ser usado según convenga abrir hoy, quizá cerrar mañana o ser el laberinto en su máxima potencia y tener las llaves de la salida… las llaves de Moncloa.

 

 

 

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